AYUNTAMIENTO DE ONTINYENT
Proponentes: Baldo Molinero Revert y Alejandro Campos Uribe, arquitectos autores del proyecto
Tras la DANA de 2019, el Ayuntamiento de Ontinyent inició la transformación del barrio de la Canterería, que había quedado inundado, para convertirlo un espacio residencial vulnerable en un parque inundable multifuncional. La actuación, fruto de un proceso global y multidisciplinar con técnicos de proximidad, arquitectos, ingenieros, paisajistas y administraciones de distintos niveles, ha generado un nuevo espacio urbano resiliente, asumido por la ciudadanía como parte de su identidad colectiva. Partes del proyecto han sido reconocidas con el Premio Casa de la Arquitectura 2025 y presentadas en el CONAMA 2024, consolidándose como modelo replicable de gestión pública frente al cambio climático.
El barrio de la Canterería de Ontinyent constituye uno de los enclaves urbanos más singulares de la ciudad, situado en la ribera del río Clariano y con una fuerte identidad vecinal. Sin embargo, su localización en zona inundable lo hacía especialmente vulnerable a fenómenos meteorológicos extremos.
La Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) de septiembre de 2019 provocó en Ontinyent una de las crecidas más graves del río Clariano en décadas. El agua alcanzó niveles que pusieron en serio riesgo la seguridad de los vecinos del barrio de la Canterería, obligando a evacuaciones de emergencia y generando una gran alarma social.
Las viviendas, situadas en primera línea de ribera, sufrieron graves daños estructurales y quedaron en evidencia las limitaciones de cualquier actuación parcial de reparación. Teniendo en cuenta el aumento del número de episodios climáticos extremos por el calentamiento global, la exposición a futuros episodios de inundación convertía el barrio en un espacio insostenible para la vida residencial.
Desde un punto de vista técnico y urbanístico, conviene destacar que el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Ontinyent contemplaba históricamente la Cantereria como suelo residencial, incluso con expectativas de desarrollo. Esta visión respondía a las circunstancias y criterios de planeamiento vigentes en décadas anteriores, en las que se priorizaba la expansión urbana y el aprovechamiento de suelos próximos al núcleo consolidado.
Sin embargo, la DANA de 2019 puso de manifiesto que aquellas determinaciones urbanísticas resultaban ahora obsoletas y contraproducentes frente a la nueva realidad climática y ambiental. La experiencia mostró que el planeamiento tradicional no podía garantizar ni la seguridad de las personas ni la sostenibilidad del entorno. Este episodio y el cambio de modelo urbano fueron los desencadenantes para que el Ayuntamiento de Ontinyent adoptara un papel proactivo como promotor, orientando la transformación del barrio hacia un modelo innovador de regeneración urbana que priorizara la seguridad, la resiliencia y la integración paisajística.
El impacto de la DANA fue ampliamente recogido en los medios de comunicación autonómicos y estatales, generando un intenso debate social y técnico sobre el futuro de la Cantereria. Desde el primer momento, el Ayuntamiento asumió la necesidad de dar una respuesta estructural y ejemplar, que garantizara la seguridad de la población y, a la vez, ofreciera una oportunidad de regeneración urbana y paisajística para la ciudad.
Tras la DANA de 2019, el Ayuntamiento de Ontinyent asumió de forma inmediata un liderazgo institucional y técnico que fue más allá de la gestión de la emergencia. Frente a la alternativa de ejecutar reparaciones puntuales en las viviendas dañadas, se optó por una estrategia de transformación integral.