Hacia una arquitectura de procesos. (Tesis doctoral)
PREMIO
J. M. Barrera Puigdollers

 

Un breve recorrido por nuestros entornos, nos aporta una imagen desoladora de la evolución de la ciudad y del hábitat. El hombre se desarrolló en el interior de las montañas, habitando durante milenios las cuevas y grutas. Aquel recuerdo debe perdurar cuando no cesan las construcciones de materiales terrosos y pétreos, superpuestos, como montañas aisladas y artificiales. En este complejo marco tejido en torno a la arquitectura se centra este estudio, candil en noche de sombras, con objeto de sistematizar el análisis de los factores que intervienen en el alumbramiento de un nuevo concepto de alojamiento ya latente y no ficticiamente creado, como algunos pretenden.

El caldo de cultivo de esta situación lo encontramos en la desaparición del Movimiento Moderno y el periodo postbélico, así como los logros científicos de este siglo, en lo que a la arquitectura como disciplina se refiere. Este es el motivo que obliga a la reflexión analítica de la arquitectura surgida en este período, hasta nuestros días. Arquitectura surgida de patentes, de marcas, de promociones comerciales, pero también de metodologías industriales, científicas, preinfográficas, a las que denominaremos nosotros globalmente arquitectura de procesos. Diversos autores han identificado todo ello con sistemas productivos industriales, o industrialización en términos generales. De esta forma se extendía el calificativo de producción al producto, incluso de concepción al producto.

Es precisamente la ruptura con esta manipulación léxica que perdura en la arquitectura, así como el hecho de centrar el discurso en la revisión crítica de los objetos arquitectónicos obtenidos de la arquitectura de procesos, lo que centrará este estudio. Revisión de estos objetos mediante la puesta en crisis de su concepción espacial.

• Enunciado del problema del alojamiento

La década de los sesenta se caracteriza en el mundo de la arquitectura por la proliferación de patentes industriales, acerca de sistemas y procesos de producción. Los primeros a propuesta de los técnicos en su mayoría y los segundos bajo los auspicios de las empresas productivas. Prácticamente por cada proyecto experimental que se produce existe un sistema nuevo de ejecutarlo. Sin embargo los procesos al afectar a la estructura empresarial, industria, no se prodigan tanto y tan sólo evolucionan con pequeñas modificaciones de matiz.

Tras este período importante y a la vez ciertamente irreflexivo por parte de los diseñadores, se produce un impás socio-cultural que desemboca en postulados, teóricamente parciales, respecto de la visión globalista de la etapa anterior; surgen así la arquitectura neoproductivista, neofuncionalista, tecnológica pura, etc..., desembocando al final de los ochenta en una época igualmente ecléctica como así lo demuestran los innumerables “maestros” encumbrados con el apoyo de medios escritos o soportes económicos. En términos globales el motivo de investigación se centra en el realismo tecnológico, con pinceladas de “marketing-business”.

En este mundo teórico que invade la tecnología destacan profesionales de la ingeniería como Peter Rice, consultorías como Ove ARUP, o Grimshaw and Partners, Anthony Hunt, Frank Newby, Jean Muller, Groupe Arcora, Marc Mimram, entre otros. Es una época de incertidumbres, de inquietudes sin rumbo fijo, canalizadas en esfuerzos tecnológicos sin objetivo determinado. Asistimos a un periodo de similares circunstancias al experimentado en los últimos congresos CIAM donde la ruptura de la coexistencia interna del Movimiento Moderno produjo el marco adecuado para la polarización conceptual y teórica. No somos pocos los que consideramos la revisión como elemento dinamizador de la huida hacia adelante. Es esencial el conocimiento exacto y riguroso de los acontecimientos pasados, su puesta en crisis y la reidentificación con las premisas que le dieron origen.

Esta revisión a nuestro entender se debe centrar en todos los aspectos fundamentales que circundan la enunciación teórica arquitectónica y que resumimos en las tres siguientes hipótesis de trabajo:

• H1 La modificación del orden político, social y económico del mundo, y su influencia sobre el comportamiento humano, su régimen de libertades y su desarrollo como ser vivo, han causado variaciones en la conducta del hombre. Sus conceptos de privacidad y comunidad, su concepto de vivir, habitar, usar y necesitar son tan distintos a los de la década anterior que adquieren carácter de necesidad, ante la falta de respuesta. Es por tanto, la formulación de un nuevo concepto de alojamiento que aglutine todos estos requerimientos. A él llegaremos por los planteamientos teóricos de las últimas décadas pero también por los innumerables ejemplos construidos recientemente o propuestas teóricas.

• H2 El resultado de la producción industrializada de viviendas, podemos catalogarlo de desastroso a juzgar por la respuesta social, económica y cultural que se le dio, ya que la arquitectura de procesos prácticamente ha desaparecido tras la puesta en práctica de las ideas vertidas en los concursos Pan, Europan, Le Vaudreuil, Elementa 72, Concurso Integra, etc..., quedando en la actualidad una industria de la construcción, la que existió, reconvertida a producción de componentes. Se trata pues de centrar el debate de la arquitectura de procesos en su verdadero objetivo, la propia vivienda, su espacio, objeto que al disiparse o esfumarse de las premisas económico-productoras, ha provocado el enfrentamiento con la realidad de las demandas sociales. Es por tanto, una revisión crítica de la arquitectura industrial, bajo la óptica de su objeto mismo, el espacio que configura, con la confianza de reencontrar el camino de los procesos asociado a la industrialización integral.

• H3 De entre todos los acontecimientos producidos en este siglo destacan de forma relevante, la enunciación por parte de Einstein en 1917 de la Teoría de la Relatividad y la Revolución Informática surgida en los años cincuenta, con una voraz explosión en la década de los ochenta. Estos dos acontecimientos se hallan íntimamente relacionados en su aplicación directa a la teoría arquitectónica. El primero supone la incorporación de la variable tiempo a la concepción espacial. Ello supone la afección de T a las variables  X, Y, Z y sus combinaciones, pero también la afección de T a la voluntad del hombre, a sus necesidades, y a la función.

La informática es la herramienta más adecuada para dicha resolución. No sólo por las posibilidades de planificación, sino por las aportaciones a la domótica, la infografía, etc. Es pues, la incorporación de la variable tiempo, un acontecimiento científico de una transcendencia palpable en el campo de las necesidades y funciones a desempeñar en el espacio.

Estas tres hipótesis están relacionadas entre si por vínculos muy estrechos en especial, todas hacen hincapié en el fundamento de la célula habitable; el espacio. Algunas de las relaciones existentes podemos enunciarlas de la siguiente forma:

• H1 debe tener en cuenta la revisión planteada en H2 y las aportaciones de H3.

• Plantear H2 sólo es posible desde la enunciación de H1 y H3.

• H3 no depende explícitamente de las otras hipótesis pues se desarrolla a partir de una experiencia independiente de la arquitectura, aunque la vinculación a conceptos como voluntad humana, necesidades, función, etc. la relaciona claramente con H1

Estos estrechos vínculos entre las tres hipótesis de trabajo establecidas nos induce a plantear una única TESIS a analizar y comprobar, que aglutine todas ellas: “La recuperación del concepto de espacio único permite la incorporación de la variable tiempo, en todas su acepciones espaciales, es el resultado objetivo de la revisión de los procesos y da respuesta a las exigencias sociales y funcionales nuevas. A partir del espacio único con la variable tiempo, se obtiene el espacio polivalente y equipotencial.”

Por tanto si cada época ha necesitado de una escusa formulada en términos de “dogma” para materializar su evolución, nos encontramos ante la que corresponde a nuestra época. Para la comprobación de la tesis enunciada será necesario el análisis, estricto y pormenorizado de una selección de proyectos ejecutados bajo premisas tecnológicas o con planteamientos espaciales evolutivos aunque los aspectos tecnológicos e industriales de las mismas respondan a las carencias de su época.

Este análisis bajo directrices espaciales contendrá además un amplio desglose de las categorías en que se subdivide todo proceso de origen industrial:

• Sistema productivo.
• Sistema estructural.
• Sistema constructivo.
• Sistema organizativo.

De manera que conozcamos la incidencia de cualquier aspecto en la configuración espacial y en concreto aquellas combinaciones de concepciones que posibilitan la definición del espacio único, flexible, extensible, polivalente y equipotencial.