Oficinas C.L.E.O.P. (Valencia)
MENCIÓN
L. Jiménez de Laiglesia

 

SITUACIÓN: Av. Pío XII, n°1 – Valencia
ARQUITECTO: Luis Jiménez de Laiglesia
APAREJADOR: Antonio Hernández
PROMOTOR: C.L.E.O.P.
CONSTRUCTOR: C.L.E.O.P.

 

El proyecto parte de una concepción nueva, en cuanto a metodología de funcionalidad.        

La idea básica de partida consistía en mantener una privacidad de espacios (despachos unipersonales – pluripersonales) dentro de un entorno abierto.

Así mismo se pretendía que la comunicación visual fuera el modelo de trabajo, éste es, no crear zonas cubículos ciegos en su relación con el entorno.

Otro aspecto destacable dentro del diseño sería la relación interior–exterior, partiendo de una pseudo–rehabilitación, se pretendió crear una unidad exterior del espacio, sin perder el carácter del edificio.

Los materiales empleados representaron, a nuestro entender, una revolución en su época. Quizá resulte pretencioso resaltar esta “novedad”, pero quizás, no lo sea tanto al ubicarnos en Valencia y en 1973.

Es por ello que se trabajó en Aluminio panelado, metacrilato incoloro y placas plásticas de recubrimiento.

Bajo estas premisas de partida se llegó a las soluciones adoptadas en el proyecto, las cuales se materializaron en:

- Las divisorias entre despachos se realizaron mediante empleo de metacrilato empotrado en el cerramiento, estas planchas poseían un volumen que se desarrollaba en forma de estanterías.

Al realizar el empotramiento obteníamos una visualización rasgada, la cual conectaba espacios visuales y lograba la amplitud idílica de los mismos.

Al ejecutarse a una altura propia de los despachos (en posición de trabajo) permitía una relación bilateral entre zonas de trabajo y unilateral respecto al ambiente exterior (dígase zonas de espera y comedores de relación).

Los elementos ciegos se diseñan a partir del trabajo de fachadas interiores, tomando cada paño –sección– como una zona propia dentro del entorno general.

Destacamos asimismo la solución empleada en el tratamiento del cerramiento exterior, el cual, se resuelve mediante un doble cristal sobre el que se intercala una plancha perforada de Aluminio.

El diseño de la plancha se realizó bajo dos premisas, que serían: aislamiento acústico y visual.

La primera refrendada por la interposición de aluminio entre los cristales, sobre la cámara formada. Y la segunda, por su parte, condiciona la visual exterior creando una visibilidad parcial del entorno a partir de círculos cuyo diámetro sería 20 cms., el cual permite la iluminación –soleamiento– y evita la percepción total de interior.

Por último indicar que tratamos de lograr una diversificación de materiales, en función del espacio a ejecutar, es por ello que el hall de acceso se realizó por medio de hormigón trabajado, jugando con la idea de potencia y cambiando según graduaciones, los materiales, en función del rango de las zonas de trabajo, creando por último en el despacho de juntas y dirección un espacio sutil a base de metacrilato y planchas de Aluminio mediante uniones roblonadas.